El primer paso es cocer las castañas, para ello podemos cocinarlas con piel o sin ella.Yo las he cocinado con piel porque así me es más fácil pelarlas después.Pero depende de tus gustos.
Lavamos un poco las castañas y las hervimos en agua con un poco de sal durante 1 hora.Una vez hervidas las colamos y pasamos por un poco de agua fría.La idea es dejarlas templadas.Las pelamos bien retirando tanto la capa dura como la piel más fina que se queda más pegada.
Al tiempo que vamos pelando las castañas aprovechamos para pochar la cebolla en una cazuela con el aceite a fuego medio-fuerte.Lo más cómodo es cocinar la cebolla cortada en cubitos pequeños.Pasados 8-10 minutos añadimos las setas congeladas y cocinamos 5 minutos más.
Es el momento de añadir la nata y la leche, subir el fuego y esperar a que hierva.Una vez que rompa a hervir añadimos la nuez moscada, bajamos el fuego y cocinamos bien tapado 15 minutos.Transcurridos los 15 minutos pasamos todo al vaso de la batidora y lo trituramos hasta obtener un paté suave y muy cremoso.En caso de que lo queramos más líquido añadimos un poco más de leche.
Notas
IMPORTANTE: Para evitar que se le cree una costra por encima es mejor guardalo con una capa de papel film en contacto directo. Después podemos poner la tapa del bote o del tupper sin ningún problema.